Diferencia entre préstamos y créditos

Aunque en ocasiones suelen ser confundidos, lo cierto es que un préstamo y un crédito se tratan de distintos métodos de financiación, y si bien los dos consisten en productos bancarios a través de los cuales es posible conseguir capital, poseen ciertas diferencias con relación tanto a su definición como a sus objetivos.

Y para que conozcas un poco más sobre este tema, en este post estaremos hablando sobre las diferencias entre préstamos y créditos.

¿Cuáles son las diferencias que hay entre un préstamo y un crédito?

A pesar de que normalmente ambos términos suelen ser usados como sinónimos, lo cierto es que se tratan de productos diferentes.

Y es que aunque en materia financiera los créditos y los préstamos poseen ciertas características en común, su mayor diferencia radica tanto en el tiempo como en el modo en que se dispone del dinero.

1.      Préstamos

Los préstamos personales con asnef o sin asnef consisten en un producto financiero que ofrece a los clientes la oportunidad de tener acceso a una determinada cantidad de dinero al inicio de la operación, a cambio de realizar la devolución de dicho importe junto a los intereses establecidos dentro de un plazo de tiempo específico.

Cabe señalar que la amortización del préstamo suele llevarse a cabo a través de cuotas regulares. Igualmente, hay que decir que dentro de las características principales de los préstamos se encuentran las siguientes:

  • La operación cuenta con un propósito determinado con antelación.
  • Después de amortizar todo el capital mediante el pago de las cuotas, ya sean mensuales, trimestrales o semestrales, etc., la operación será dada por concluida y no se podrá conseguir más dinero, a menos que se solicite otro préstamo.
  • Los intereses suelen cobrarse sobre la totalidad del dinero prestado.
  • Los préstamos cuentan con un plazo mayor, el cual en la mayoría de los casos puede durar años.

2.      Créditos

Los créditos se tratan de una vía más flexible a través de la cual las personas pueden tener acceso al importe de dinero prestado, de acuerdo a las necesidades que puedan llegar a tener en cada ocasión.

Así, es apropiado señalar que el crédito determina un límite de dinero máximo del que las personas tendrán la posibilidad de ir disponiendo, ya sea de forma total o parcial. Puede ser que el cliente emplee el dinero otorgado, solo una parte o nada.

Ahora bien, dentro de las características principales con las que cuentan los créditos, las cuales les permiten distinguirse de los préstamos, están las que se mencionan a continuación:

  • Por lo general, los créditos cuentan con intereses más elevados en comparación de los que se pueden conseguir a través de un préstamo.
  • Únicamente deben pagarse intereses por el importe de dinero usado, pero hay ciertos casos donde podría llegar a existir una pequeña comisión sobre el total no dispuesto.
  • Mientras se va llevando a cabo la devolución dinero, los clientes tienen la posibilidad de continuar disponiendo de más capital, siempre y cuando no llegue sobrepasarse el límite establecido.
  • Comúnmente y al contrario de los préstamos, los créditos se suelen renovar de forma anual, de modo que las personas puedan continuar utilizando esa línea de financiación siempre que requieran de ella.

Las figuras habituales para conseguir dinero mediante los créditos, suelen ser tanto las tarjetas de crédito como las pólizas o líneas de crédito, las cuales normalmente se articulan mediante una cuenta corriente donde es posible realizar ingresos, y/o retirar fondos dentro del límite concedido.

Por lo general, los créditos se utilizan con el propósito de cubrir desfases entre cobros y pagos por parte de las empresas, al igual que para poder hacer frente a períodos puntuales de falta de liquidez, e incluso para efectuar compras específicas. Contrario a los préstamos, que habitualmente se usan con el fin de financiar la adquisión de algún bien, y/o servicio.

Diferencias principales entre ambos métodos de financiación

Teniendo en cuenta lo anterior, se podría destacar entonces que dentro de las principales diferencias que se pueden llegar a encontrar entre un crédito y un préstamo están las siguientes:

  • Los intereses de los créditos generalmente son más grandes.
  • El importe de los créditos normalmente es menor que el que ofrecen los préstamos.
  • Los créditos cuentan con requisitos más reducidos para poder tener acceso a su financiamiento.
  • A los préstamos se accede completamente, mientras que el dinero de los créditos se puede ir obteniendo poco a poco.
  • Dentro de los créditos existe la oportunidad de cambiar el modo de pago, pasando por ejemplo de pagar las cuotas mensuales a hacerlo cada dos meses. Y aunque los préstamos también podrían ofrecer dicha posibilidad, generalmente es menos flexible.
  • Al utilizar un crédito e ir devolviendo el dinero, el mismo se encontrará disponible nuevamente.

¿Cuándo solicitar uno u otro tipo de financiación?

El pedir un préstamo o un crédito es una decisión que varía de acuerdo al uso que se desee darle al dinero, pero en general, se pueden solicitar en las siguientes ocasiones:

  • Es posible solicitar un préstamo al desear poder realizar alguna compra de una cantidad exacta, conociendo perfectamente la cantidad de dinero que se necesita; por ejemplo, para adquirir un vehículo o hacer una reforma, entre otras cosas.
  • Por su parte, se pueden pedir créditos para ir usando poco a poco en diversas circunstancias, ya que suponen un tipo de colchón económico que permite acceder a capital siempre que sea preciso, sin sobrepasar su límite, por ejemplo para financiar un negocio, o autónomos, etc.

 

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