¿Cómo ponerse en forma después de los 40?

Cumplidos los 40 años, es normal que el cuerpo presente varias enfermedades o deficiencias que terminan por afectar la salud y el bienestar. Por tal motivo, mantenerse activo a esta es de suma importancia para disfrutar de una mayor calidad de vida.

Descubre cómo ponerse en forma a partir de los 40

Para que la edad no llegue de forma incorrecta, es recomendable ponerse en forma, siguiendo consejos prácticos y eficientes, para llevar una vida más activa y saludable, así como lograr verse increíble.

1.    Mejor alimentación y menos ejercicio

Durante la juventud es posible comer todo tipo de alimentos y después ir al gimnasio unos días en la semana, de esta manera el cuerpo se mantenía en buenas condiciones.

Sin embargo, cuando se llega a los 40 años, esto cambia totalmente. No cuidar la alimentación a esta edad provoca el sobrepeso, dado que metabolismo se desacelera, quemando un menor número de calorías.

Cuando se hace cardio durante 30 minutos, se queman apenas unos cientos de calorías, lo cual no compensa el consumir comida chatarra o alimentos fritos, por ejemplo. Aunque el ejercicio es esencial para una buena salud, no hay pruebas de que se tenga menos posibilidades de ganar peso que una persona inactiva.

Por otro lado, realizar ejercicio diario aumenta el apetito, provocando que se coma de más en el día.

Por tal motivo es importante mejorar la dieta, con alimentos saludables y nutritivos, que aporten lo que el cuerpo necesario para funcionar de forma correcta, y tener las defensas en óptimas condiciones.

Es necesario consultar con un nutricionista profesional que planifique las comidas, dependiendo de las carencias nutritivas, el estilo de vida y el presupuesto, de esta manera las personas de 40 años se aseguran de recibir los nutrientes, vitaminas y minerales necesarios.

2.    Realizar ejercicios de fuerza

Contrario a los ejercicios de cardio, se recomienda practicar con mayor frecuencia ejercicios de fuerza cuando se llega a los 40 años.

Existe la equivocación de que los ejercicios de fuerza solo ayudan a desarrollar los músculos y los cardiovasculares a quemar calorías. Esto es una verdad hasta cierto punto, dado que el entrenamiento de fuerza también ayuda a bajar de peso.

Los ejercicios cardiovasculares mejoran la salud del corazón, reducen el estrés e incrementan la capacidad pulmonar. Sin embargo, no significa que sean los únicos a realizar para tener una mejor condición física.

A medida que se envejece, se pierde masa muscular por el metabolismo lento. Es necesario mantenerla y acumularla a esta edad, lo cual se consigue con los ejercicios de fuerza.

Ejercitarse con pesas varios días a la semana es suficiente para evitar la pérdida de masa muscular, y perder peso.

De igual manera, estos entrenamientos disminuyen el estrés y favorece las capacidades cognitivas, incluso ayuda contra la pérdida ósea y reduce los riesgos de sufrir enfermedades, como diabetes, patologías cardíacas, o cáncer.

3.    Practicar deporte

La actividad física se puede realizar más allá del gimnasio, siendo los deportes una de las mejores alternativas para cuidar la figura llegado los 40 años. Lo recomendado es realizar actividades de forma lenta, e ir aumentando de manera gradual para que el cuerpo se vaya acostumbrando a la exigencia física.

En el plan de entrenamiento para los 40 años, se deben incluir los ejercicios cardiovasculares o aeróbicos, como correr, nadar, ir en bicicleta o saltar la cuerda, por ejemplo.

El entrenamiento de fuerza es esencial, como se explicó más arriba, dado que se enfoca en los músculos para prevenir la pérdida muscular, y ayuda a la salud ósea. Hay que ejercitarse cada dos días, alternando.

Para esto se pueden realizar sentadillas, pesas o flexiones de bíceps, siempre en un peso e intensidad que soporte el cuerpo, para después ir aumentando. Los últimos entrenamientos son los de flexibilidad, como hacer yoga o estiramientos sencillos, de esta manera se mejora el equilibrio.

¿Por qué estas actividades son tan beneficiosas?

Una buena alimentación y la actividad física, son dos factores importantes que permiten disfrutar de un mayor bienestar y salud llegados los 40 años, y es que cuando se practican actividades, como levantar pesas o un deporte, los riesgos de padecer enfermedades graves, como el cáncer o incluso la muerte, son menores.

Las personas de 40 años disfrutan de una vida más activa y autónoma, esto beneficia su estado de ánimo, la autoestima y el buen humor, elementos esenciales para una mejor calidad de vida.

Además, la buena alimentación evita que se suba de peso en exceso, lo cual es un riesgo alcanza esta edad, donde el cuerpo no funciona de la misma manera que en la juventud.

Para seguir un régimen alimenticio saludable y realizar los entrenamientos físicos con frecuencia, se requiere de mucha constancia y compromiso, esto permite aprovechar al máximo los beneficios a los 40 años.

Se recomienda establecer una meta, contar con objetivos ayuda a las personas a seguir un plan más preciso y elaborado. También es necesario consultar siempre con un médico y entrenador personal para que den las indicaciones necesarias.

Al comenzar el proceso puede ser lento y cansado, sobre todo si se tiene una vida inactiva, por lo que se requiere de paciencia para que el cuerpo se vaya acostumbrando.

 

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