como medir calidad de un iman

Los imanes consisten en un tipo de objeto capaz de generar su propio campo magnético, y la fuerza magnética de dichos objetos podría variar considerablemente entre campos muy débiles hasta campos bastante fuertes, según diversos factores.

Así, es posible clasificar los imanes dentro de dos diferentes grupos, los imanes y los electroimanes permanentes, los cuales pueden tener un mayor o menor efecto en materiales que sean ferromagnético, paramagnético y/o diamagnético.

En este sentido, los materiales ferromagnéticos, por ejemplo el hierro, suelen ser atraídos fuertemente por los imanes.

Los paramagnéticos, por ejemplo el aluminio, suelen ser atraídos únicamente de forma ligera, y los diamagnéticos, por ejemplo el carbono, son repelidos sutilmente por los imanes.

¿De qué forma se mide la calidad de los imanes?

La calidad que poseen los imanes suelen representarse a través de la fuerza. Ahora bien, existen diversos aspectos que  determinan la calidad que tiene un imán, lo cual ulteriormente afectará la capacidad que posee la intensidad del campo magnético.

En este sentido, los aspectos a considerar, suelen ser forma, tamaño, grado y lugar.

Actualmente es posible medir la calidad que poseen los campos magnéticos de los imanes gracias a los métodos especialmente destinados a la medición magnética, por lo que a continuación señalaremos distintas técnicas de medición:

  • La resonancia magnética nuclear tienen la capacidad de medir el campo magnético logrando alcanzar una precisión total de 0.1ppm, pero para lograr realizar la medición del campo, tiene que ser homogéneo y estable.

De modo que al desear medir campos que no sean homogéneos, lo mejor será usar pequeñas bobinas de gradiente.

  • El gaussímetro se trata de un instrumento especialmente diseñado para demonstrar la densidad de flujo, razón por la cual se presenta como el medidor ideal para el campo magnético.
  • El magnetómetro consiste en un instrumento creado con el fin de establecer el nivel de la fuerza que poseen los campos magnéticos.
  • Las bobinas de captación suelen ser las más utilizadas con la finalidad de considerar la calidad que tiene un campo magnético.
  • La sonda Hall se trata de sensores que se encuentran especialmente destinados a medir aquellos campos magnéticos de mayor tamaño.

Cabe mencionar que la calidad de un imán se encuentra compuesta por dos partes diferentes, la letra y el número, pero con relación al número que se muestra en calidad, el mismo se refiere a la fuerza, o dicho de otro modo, mientras mayor sea ese número, más alta será la fuerza del imán.

En el caso de la letra que se muestra en la calidad, la misma se refiere a la temperatura máxima que puede soportar el imán.

Asimismo, resulta esencial señalar que todos los imanes (de neodimio) no son iguales. Existen diferencias considerables en cuanto a la fuerza que poseen. Así, en la práctica, la fuerza magnética es medida tanto con letras como con números, por ejemplo, N42, N45, N45, a fin de poder señalar la fuerza magnética de los imanes.

Dichas combinaciones de letras y números exceptúan la cantidad de energía magnética acumulada por volumen de material usado.

Asimismo, esos números muestran hasta qué temperatura es posible utilizar cada imán. El índice de magnetización indica a los usuarios acerca de la calidad que posee el material magnético usado.

¿Qué significa la letra?

La letra, al tratarse de un elemento adicional para designar la calidad de un imán (se utilizan las letras y/o combinaciones H, N, M, SH, EH o UH), se usa para ofrecer información acerca de la temperatura máxima de funcionamiento que tienen los imanes.

bloques de imanes de color negro

Dicha temperatura máxima podría ser de 80°, 100°, 120°, 150°, 180° e incluso de 200°C, por lo que una temperatura más elevada del ambiente, podría causar efectos negativos sobre la fuerza magnética con la que cuenta cada imán.

En la mayor parte de los imanes se puede conseguir alguna etiqueta la cual comienza con la letra “N”, que quiere decir neodimio, aquellos imanes que se encuentran clasificados de esta forma, son capaces de tolerar temperaturas aproximadas de 80°C.

Por su parte, los límites de calor que poseen aquellos imanes que se encuentran clasificados con otras letras, suelen ser los señalados a continuación:

  • H = temperaturas de hasta 120°C
  • M = temperaturas de hasta 100°C
  • SH = temperaturas de hasta 150°C
  • EH = temperaturas de hasta 200°C
  • UH = temperaturas de hasta 180°C

De igual manera, cabe decir que para poder establecer si el campo magnético de algún imán resulta ser más débil o fuerte, es preciso prestar atención a la distancia que existe entre las líneas del campo.

Asimismo, la fuerza de magnetización de los imanes no suele depender únicamente de cada material magnético, además puede variar según su tamaño.

En este sentido, por lo general, la intensidad de los imanes suele ser mayor mientras más grande sea el imán.

Para terminar, cabe mencionar que la calidad de un imán puede llegar a variar de acuerdo a los cuidados que los usuarios le proporcionen al mismo, por lo que es preciso asegurarse de no exponerlo a una temperatura más alta que la recomendada, sin embargo, eso no es todo, ya que aparte de esto, también será importante asegurarse de evitar almacenarlo de manera incorrecta.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.